Reforma laboral: el Gobierno no acepta cambios en Diputados y choca con el PRO


La satisfacción del Presidente y la plana mayor del Gobierno por la media sanción de la reforma laboral todavía dura en el gabinete y en la mesa de poder de Javier Mile, que calificó la sesión como “histórica“. En el oficialismo quieren acelerar y convertir el proyecto en la ley en Diputados antes del 1 de marzo. Incluso creen que no será necesario extender las sesiones extraordinarias un día más como se había conversado el martes. La idea del oficialismo es conseguir el dictamen el miércoles 18 y sesionar el 25 en la Cámara Baja.

El Presidente quiere llegar a la inauguración de las sesiones ordinarias con el mojón político de la reforma, una promesa de campaña y un reclamo histórico del FMI, principal acreedor de la Argentina. “No va a ser necesario extender las extraordinarias”, explicaron varios de los negociadores de la Casa Rosada que en la madrugada del miércoles empujaron la ley en el Congreso y dialogaron hasta último momento con los sindicatos y los aliados. El martes, en Balcarce 50, hablaban de extender las sesiones hasta el 28 de febrero, complicados por los feriados de carnaval.

No vamos a cambiar la ley. La ley ya está, es ésta. Es ésta. Si la cambian en Diputados tendríamos que cambiar lo que ya aprobó el Senado”, declaró la ex ministra de Seguridad. El oficialismo no quiere romper los acuerdos que plasmó con la dirigencia gremial, la oposición, los gobernadores y los bancos, entre otros sectores. Teme que se introduzcan más cambios y que se dilaten los tiempos de una ley que originalmente el Gobierno pretendía que se sancionara antes del 31 de diciembre pasado.

La certeza de Bullrich no cayó nada bien entre sus ex socios del PRO. El jefe de bloque de legisladores del macrismo fue categórico. “Yo en Diputados hablo con Martín Menem y Gabriel Bornoroni. Son los encargados de negociar y en el gobierno tenemos profundo diálogo con Diego Santilli. Patricia Bullrich está en el Senado”, le dijo Ritondo a Clarín.

El diputado, que apuesta a que suban las acciones en el gabinete del ministro del Interior, su socio político en la Provincia, adelantó que el PRO insistirá con el cambio. “Vamos a insistir con el artículo original. Es importante que ellos puedan percibir su sueldo donde sea, porque la plata es de los trabajadores”, enfatizó Ritondo, que fue el representante de los diputados en el Consejo de Mayo donde se cocinó parcialmente el proyecto original de la reforma.

Mauricio Macri celebró la media sanción de la reforma, pero sus diputados adelantaron que pedirán que se habilite el pago de salarios a través de billeteras virtuales, como también reclama el fundador de Mercado Libre Marcos Galperín.

Las espadas legislativas de LLA no creen que el PRO vaya a jugar a fondo. “Sería muy mal recibido por la gente y su electorado”, reflexionó un integrante de la mesa política mileísta.

En el Gobierno proyectan triunfalismo pero evitan hablar de la sesión de la reforma como un mero trámite. Los interlocutores del Gobierno con la CGT esperan que la central obrera sea consecuente con los acuerdos que le permitieron a los gremios mantener algunas prerrogativas como el financiamiento del seis por ciento para obras sociales y el aporte solidario, entre otros ítems.

El desafío del oficialismo es evitar que las centrales obreras presionen a los legisladores de centro y dialoguistas. “No va a salir de taquito, pero no debería haber complicaciones”, explicó una fuente al tanto de las conversaciones.

En LLA se frotaban las manos con el debate de la ley penal juvenil de este miércoles en Diputados, porque por primera vez desde la asunción de Milei, legisladores peronistas que no se referencian en gobernadores acompañarían un proyecto empujado por el oficialismo. Guillermo Michel y otros siete legisladores del peronismo cercanos a Sergio Massa -que en el pasado presentaron proyectos en sentido- levantarían la mano con los libertarios.

La ratificación del acuerdo de la Unión Europea con el Mercosur es más transversal y la acompañarían alrededor de 30 legisladores del peronismo, según los cálculos del oficialismo. “Vemos con buenos ojos que haya un sector del peronismo que deja las mezquindades”, señalan los libertarios más poderosos del Congreso.

En universo libertario critican al jefe de bloque de UxP Germán Martínez y dejan trascender que el bloque de la principal fuerza opositora está partido.

En el Gobierno, por ahora, silencian las internas que animaron el año pasado y celebran el pragmatismo de la mesa política. “Está muy aceitada y con reflejos“, señaló un integrante del Ejecutivo, que puso como ejemplo de esa sintonía, además de la media sanción de la reforma laboral, la decisión de la Rosada de retirar el proyecto de baja de imputabilidad que envió a principios de la semana para enviar otro texto que había sido consensuado en Diputados.

Fuente: www.clarin.com

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